MIMartín Illanesnotas

Nota

Tendencias sociales

Desde un punto de vista económico (no necesariamente monetario), podríamos describir cada tendencia social como un mercado propio1. Si bien puede indagarse en la oferta de cada tendencia, en un principio es más interesante pensar en la demanda de ésta. Si entendemos a las sociedades como estructuras complejas y emergentes de las interacciones personales, resulta obvia la existencia de actores que pueden inducir oferta y demanda de una tendencia en otros agentes. Ejemplo de aquello podrían ser comerciantes que generan publicidad de ciertas tendencias, así induciendo demanda. Por ello resulta más interesante pensar en la demanda “emergente” y que no pareciese tener explicación aparente.

Es conocido que la demanda de un mercado es la suma de todas las demandas individuales y como los mercados se adaptan a las preferencias de los consumidores con tal de optimizar sus propias utilidades. Con ello no resulta inverosímil que una pequeña desviación marginal pueda generar un nuevo mercado, tal como la separación de dos poblaciones biológicas puede generar especiación2. Estas especiaciones, tal como en el caso biológico, en un mapa de preferencias formarían pequeños clústeres, los cuales podemos identificar como tópicos o conjuntos de preferencias.

Las preferencias de las personas rondan en estos clusters, de forma inestable y turbulenta. Un pequeño desequilibrio a largo plazo puede desarmar el clúster y, con ello, desarmar más clústeres. Es en este caos que las preferencias mutan, arman y desarman; siendo su corta vida lo que podríamos llamar una tendencia.

Es así como una tendencia no es más que un conjunto de preferencias existiendo en un momento determinado. Frágiles y al unísono, circulando en un mapa de preferencias.

Rescatado de pensamiento #1 del sitio personal anterior.

Footnotes

  1. La metáfora del mercado para describir fenómenos sociales no monetarios es vieja. Acá la uso un poco a la ligera, pero la intuición de pensar en demanda emergente sin oferta deliberada vale la pena destilar.

  2. La especiación alopátrica como analogía. La idea es la separación de poblaciones que dejan de interactuar y, en consecuencia, dejan de mezclarse. Lo escribí pensando en cómo se forman subculturas online.

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